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LA FERIA SABATINA |
Nada
hay en el país que luzca un carácter más
singular que la Feria Sabatina de Otavalo. Es Otavalo una
de las ciudades más emprendedoras y pintorescas del
Ecuador. Posee grandes y variadas industrias; los martillos
no cesan jamás; no descansan las agujas, ni las máquinas;
tampoco el tremendo movimiento comercial.
La feria en esta ciudad es algo que sale de la propia entraña
de la provincia, antigua y palpitante como un acelerado corazón,
y que, sea lo que fuere, resulta ingrato falsearlo modificando
sus detalles.
La ciudad es el punto
de reunión de la gente de la provincia entera, que
acude tanto de los campos como de los pueblos y aldeas. Todos
llegan trayendo cada cual sus productos, sus costumbres y
sus trajes que decoran y demuestran su personalidad.
En
la Plaza Centenario domina la feria de productos manufacturados,
que bajo la sombra de sus parasoles de cemento los artesanos
se inmovilizan cerca de sus cortes de historiadas jergas y
novísimas manufacturas, como son: chalinas, ponchos,
bufandas, frazadas y tejidos de algodón y nylon, etc.
Los talabarteros; los trenzadores de lazos; los herreros,
y luego la alfarería con sus ollas, tiestos, platos,
puño, maceteros, cazuelas y sus lindos objetos de las
más caprichosas formas.
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